13-1-2012
A un año de su huida el problema es el desempleo
Túnez | El 14 de enero de 2011, el inamovible Zine El Abidine Ben Alí, primer déspota árabe derrocado por su pueblo, huía de Túnez al cabo de 23 años de poder absoluto. Un año después ya nadie se acuerda de él en un país confrontado a la urgencia social y a desafíos democráticos mayores.
Si bien a numerosos tunecinos les gustaría verlo a él y los miembros de su clan juzgados en el país, actualmente nadie habla de Ben Alí refugiado en Arabia Saudí junto a su esposa Leila.
«Ben Alí fue un traumatismo, un asco político. Ya no representa un peligro. Pero en lo que se refiere el sistema, aún no se ha dado vuelta la página», analizó Yadh Ben Achour.
Para este jurista y expresidente de la instancia que dirigió las reformas entre la Revolución y las elecciones de octubre pasado que ganaron los islamistas, «los vicios» que caracterizaban y que provocaron la caída del antiguo régimen persisten: corrupción, desempleo, falta de experiencia democrática.
El desempleo, disimulado bajo el «milagro económico» de Ben Alí, quedó de manifiesto y afecta a regiones enteras. El promedio nacional es de 19%, pero el índice puede llegar al 50% en las zonas al interior, abandonadas durante décadas.
Una serie de recientes tentativas de inmolación en Túnez, gesto tan simbólico en un país donde la revolución comenzó por un suicidio por fuego, «muestra lo profundo del desamparo de la gente», dijo el economista Mahmoud Ben Romdhane.
La tumultuosa acogida que tuvieron hace unos días el presidente Moncef Marzouki y el primer ministro islamista Hamadi Jebali en Kasserine, ciudad símbolo de la revolución, ilustra la cólera de las regiones del interior y la ausencia de estado de gracia para las nuevas autoridades.
La corrupción es otra de las plagas que sigue pudriendo la economía tunecina. Según el índice de percepción de la corrupción establecido por la organización especializada Transparency International, entre 2002 y 2011, Túnez bajó del 59º al 73º lugar entre 183 países. AFP
Ya nadie recuerda a Ben Alí en Túnez
13/Ene/2012
El País